Descripción
«LAS CINTAS REVELABAN A UN SAMMY FRESCO,QUE ENTRE RISAS LE DECÍA AL COLOMBIANOQUE TODO IBA A SALIR BIEN, AUNQUE HABLABA DESDEEL CUARTO DE HOTEL DONDE ESTABA ATRINCHERADOCON LOS AGENTES DE LA DEA».
En los años noventa, Horacio, colombiano, Sammy, dominicano, y el guatemalteco Otoniel se conocieron en una cárcel de Nueva York, los tres detenidos por narcotráfico. Pocos años después, al salir libres, se asociaron para enviar cocaína desde Centroamérica hasta la GranManzana. Sammy, Horacio y la DEA decían que en esta empresa también participaba el guatemalteco Jorge Mario. Él, a la fecha, lo niega, pero suma 17 años encarcelado (y es el único detenido aún) porque —por el mal consejo de su abogada— no siguió las reglas del sistemajudicial en Estados Unidos para esquivar grandes condenas.
Más que contar una historia común de narcotráfico, la autora quiso mostrar aquello que no se evidencia, lo que queda detrás de los reportajesperiodísticos, y los intríngulis entre personajes que, después de arriesgarlo todo, acaban peor de como empezaron. Ansiosos por salvarse, echan al agua —y sin pestañear— a quien sea necesario y recuperan su libertad a pesar de los cargos.
Este es un esfuerzo periodístico y literario por contar un caso verídico usando algunas técnicas de la ficción; pero sólo técnicas, porque en estos casos la realidad supera la imaginación.
Negocios Blancos: En la Cuerda Floja no es ficción: es el retrato descarnado de un modus operandi que Julie López periodista que ha cubierto estos casos conoce demasiado bien.
Tres exconvictos. Una red de narcotráfico entre Centroamérica y Nueva York. Y Jorge Mario, el guatemalteco que lleva 17 años pagando por todos. La autora, testigo de historias paralelas en nuestro país, usa técnicas literarias para revelar lo que los titulares nunca cuentan: las traiciones entre cómplices, los vacíos legales y el costo humano detrás del crimen organizado.
Porque en Guatemala, la realidad siempre supera a la ficción… y este libro lo demuestra.
